música

martes, 1 de diciembre de 2015

Sin darnos cuenta estamos de nuevo a mediados de noviembre, no se si será este mes o que de nuevo tocaba ponerse melancólica. Yo no he cambiado demasiado, sigo sin llegar al metro setenta, a ratos mejor y a ratos peor, pero siempre con mi mayor sonrisa. Como decía ya estamos casi en mitad de este penúltimo mes del año y se empiezan a notar las noches, el frío y la falta que me haces.
Hoy hace justo un año estaba en el mismo sitio escribiéndote los mejores versos que podía, y aquí he vuelto para intentar mejorarlos.
Creo que en este tiempo si he aprendido un par de cosas sobre la vida y el amor, como que por ejemplo aunque las flechas sean de Cupido, nunca dejan de ser flechas y por eso a veces duelen. También he podido ver lo enrevesada y complicada que llega a ser la vida, pero siempre podremos elegir a la persona adecuada para que sea el culpable de esas complicaciones, y estoy segura de que lo mejor que hice fue elegirte para eso.
A pesar de que todavía me quedan miles de cosas que aprender de ti, si que podría decir que tu no eres un amor que captar en una fotografía y un par de palabras bonitas. Que desde un primer momento intente darte los mejores detalles, aquellos que hicieran que jamás pudieras olvidarte de mi, y hacer que el gesto más pequeño fuera el más grande, en definitiva siempre intentando darte lo mejor de mi.
Un día me demostraste que tú también eres capaz de llorar conmigo, que yo también podía ser tu hombro, un sitio en el que refugiarte, y que siempre trataré de levantarte, más fuerte que nunca.
Que si hay que ponerle nombre a la vida, yo sin duda elijo el tuyo. Ha pasado bastante tiempo y yo sigo con ganas y queriendo ser importante para ti, aunque nunca llegue a serlo tanto como tú para mí.
Nunca dejes de cuidarme como lo haces, aunque a veces mis berrinches te hagan perder los estribos.
Por último quiero decirte que apuesto fuerte por estos años a tu lado.

 Te amo.